Heridas leves Heridas leves Heridas leves

Una herida es considerada leve solo en caso se lesione la piel y el tejido graso debajo, de manera superficial. Si además hay otras estructuras comprometidas, como huesos, músculos o tendones, la herida es más grave y deberá ser atendida por un especialista.

Las heridas leves, a su vez, se clasifican según la forma como se rompe el tejido. Se pueden identificar:

  • Erosiones: se producen al rozar o arrastrar la piel contra una superficie rugosa. Por lo general, no sangran mucho pero pueden estar bastante contaminadas.
  • Heridas cortantes: se producen por algún elemento que tiene filo e incide sobre la piel, cortándola. También se llaman cortes y se presentan como un ojal en la piel, suelen sangrar.
  • Heridas punzantes: se producen por objetos que punzan, como agujas, clavos o espinas, que tienen más longitud que ancho.

Las heridas leves suelen ocurrir por descuidos en el día a día y también pueden prevenirse, alejando objetos punzo cortantes del alcance de los niños y orientándolos en el cuidado al correr o jugar.